Hago chasss y desaparezco
Llevaba tiempo sin escribir por aquí. El libro de Obi y otros asuntos me habían mantenido distraído y, para ser sincero, tampoco sentía necesidad de sacar nada de dentro. Hasta hoy. En la vida, las personas llegan, se quedan un tiempo y, tarde o temprano, se van. A veces por decisión propia; otras, porque la vida decide por ellas. Nadie, hasta la fecha, ha conseguido quedarse para siempre. Pero no quiero hablar de esas despedidas inevitables. Quiero hablar de las otras: de las que llegan sin aviso. De esas personas que, de un día para otro, parecen recibir una descarga en algún rincón oculto del cerebro y actúan como completos desconocidos. Sin palabra, sin explicación, como si todo lo compartido no hubiera existido. Puedes conocer a alguien desde hace poco y pensar que nada romperá la comunicación. Pero ya lo dice el refrán: dime con quién andas y te diré quién eres. Lo que antes asegurabas no ser, termina convirtiéndose en aquello que tus circunstancias requieren. Quizá para enca...